jueves, 17 de enero de 2013

Estabas bajo el árbol (Pág. 34)


Estabas bajo el árbol,
y un golpe de viento hizo
caer una lluvia de hojas
que produjeron unas sombras
de color perla
sobre tu cuerpo.

Estabas bajo el árbol,
y como las hojas produjeron
una lluvia de sombras
sobre ti
y en ese momento
caíste suavemente de
rodillas sobre el pasto
pensé que una bandada de
pájaros de color perla
te había derribado.

Jairo Aníbal Niño.


Mi mundo, tu mundo

Te comparto dos imágenes que tomé recientemente:


De tu Lerner, el de Buenos Aires, el que canta al amor con la misma dulzura con la que tu me haces vivir y vibrar -que para el caso son lo mismo- hasta mi Lerner, mi librería, donde junto páginas de sana locura para enfermar mi cordura; a la orilla de un río cautivo en cemento y ladrillos, según la visión de Eje Ambiental para Rogelio Salmona. Perdido en el tiempo, en los recuerdos, hallándome en ti; en tu visión o en la mía, que eres tú o que, para el caso son lo mismo.


Qué les pasa a las mariposas cuando se enamoran? Sienten, a su vez, mariposas en la panza o simplemente explotan en avatares luminosos, oníricos y de fuegos artificiales para anunciarlo al mundo entero? Algo así como que tu ser hermoso se apodere de mi voluntad y vague yo, por un sendero de luz, donde debajo de cada piedra haya una pieza de rompecabezas que al unirse pronuncien tu nombre o que digan Felicidad que, para el caso son lo mismo.